Los primeros minutos del encuentro no eran esperanzadores para el equipo de Puente Genil. Aunque salió con ganas a la pista, el cuadro pontanés no lograba culminar sus jugadas, todo lo contrario que el Benidorm, que parecía contar con más suerte que los locales y pudo ponerse desde primera hora por delante en el marcador. Las intenciones del Ángel Ximénez – AVIA se veían bloqueadas por la defensa alicantina, una situación desesperante que desembocó en el primer tiempo muerto a petición de Quino Soler (2-5 min.12). Solo un espléndido Jorge Oliva evitaba un resultado más abultado, convirtiéndose en aquellos momentos en el héroe del equipo. Sin embargo, dos lanzamientos de Nacho Moya cruzarían la línea de gol para hacer el 5-6, reduciendo la renta a la mínima y provocando un segundo tiempo muerto, esta vez para Fernando Latorre.
 
La reacción del Benidorm volvería a ponerlos por delante, dejando a un Ángel Ximénez – AVIA cuyos esfuerzos parecían caer en vano. Pero la afición estaba allí para evitar el derrumbe de su equipo. A pesar del malestar generado en las gradas por una serie de decisiones arbitrales, los seguidores pontaneses no dejaron de corear y poner en marcha esos cánticos que más que nunca eran necesarios para unos jugadores que lo estaban dando todo en la pista. Con una diferencia de cuatro arriba para los visitantes, el Ángel Ximénez – AVIA sacaría las fuerzas necesarias para acercarse a su rival.
 
Con Cuenca, Curro Muñoz y el ‘Jefe’ Rudovic, la maquinaria pontana arrancaría en busca de una anhelada remontada, que comenzaría terminando la primera mitad con un ajustado 10-11 en el electrónico. Continuando con el plan, el inicio de la segunda parte sí tendría mejor cara para los pontaneses. El empate llegaría de la mano de Rudovic (12-12 min.34). Pocos minutos después, un choque fortuito entre Chispi y David Jiménez obligaba a parar el juego en el minuto 37, tiempo que sirvió a los dos equipos para tomar un respiro.
 
Con el tiempo de nuevo en marcha, el Ángel Ximénez – AVIA retomaría el encuentro para pelear por dos puntos que debían ser suyos. Un mano a mano que daba goles por ambas partes y que tendría su punto de inflexión en el minuto 40, cuando el cuadro pontanés logró ponerse por delante por primera vez en todo el partido. Un 15-14 obra de Nacho Moya que suponía una diferencia mínima e insignificante, pero también un aliciente para jugadores y aficionados, que de manera incesante seguían apoyando a sus hombres.
 
La exclusión de Nacho Moya no fue aprovechada por el conjunto de Latorre, algo que sí hizo el Ximénez – AVIA con su superioridad por la salida de Danil Chernov. Era la ocasión perfecta para ampliar la ventaja, y aunque el Benidorm no desistía, el equipo de Puente Genil estaba imparable. Rudovic, en su faceta de máximo goleador de Asobal; Cuenca, en la de capitán; y Chispi, que hacía su segundo gol apareciendo ante su afición por la puerta grande.
 
Con un 20-17 en el electrónico, el Fernando Latorre decidió cambiar a su portero, dando paso a Carlos Calle. Una decisión que poco serviría con un pabellón que vibraba de la emoción con su equipo, que ya se encontraba cuatro por encima de los visitantes (22-18 min.50). Oliva seguía ofreciendo espectaculares paradas y el marcador, a falta de seis minutos para finalizar el encuentro, no podía ser más favorable. Aún así, nada estaba decidido, pero había llegado el momento del ahora o nunca. Y lo era aquí y ahora. El momento de convertir la épica de una remontada en una gran fiesta. Una victoria por méritos propios que tenía a los aficionados en pie con un 25-21 luciendo el marcador. Solo quedaba un minuto, sesenta segundos para deleitarse, en los que la felicidad, en mayúsculas, acabó reinando en el Alcalde Miguel Salas.


Fuente: Ángel Ximenez-AVIA | Autor foto: Jesús Ruiz

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