No hubo suerte. El Ángel Ximénez – AVIA ha caído eliminado de la Copa del Rey tras empatar en casa ante Bidasoa Irún por 24-24, un resultado insuficiente para continuar en la competición. El milagro no se obró por poco, ya que durante el transcurso del partido el conjunto de Puente Genil llegó a alcanzar la renta de seis que le separaba del pase a la siguiente fase. 
 
El conjunto de Quino Soler saltó a la pista dispuesto a pelear por la plaza de la cuarta eliminatoria. Sería Rudovic quién lideraría la ofensiva pontana, encargado de mantener la igualdad en el marcador con un Bidasoa que también salió a por todas en el Miguel Salas. Con dos goles seguidos de Curro Muñoz, el equipo de Puente Genil lucía un 6-4 en el marcador al cumplirse los diez primeros minutos de partido. Este hecho provocó el primer tiempo muerto del encuentro, exigido por Jacobo Cuétara, que veía cómo sus hombres habían encajado dos goles en apenas un minuto y a través de unas espléndidas jugadas en contraataque.
 
Los irundarras reaccionarían con un gol de Cavero (6-5), que sería insuficiente para frenar el potencial de los locales. Con una diferencia de tres arriba, la exclusión de Cristian Martínez serviría para ampliar por uno más la ventaja, materializándose de nuevo gracias a un sublime Curro Muñoz (9-5 min. 16). La cosa no terminaría ahí. La maquinaria pontanesa se encontraba en su mejor momento, con Jorge Oliva que impedía el acercamiento de los vascos, y Nacho Moya que hacía un 10-5 que volvería a desembocar en tiempo muerto. Jacobo Cuétara necesitaba encarrilar a los suyos que ya habían perdido la tranquilidad con la que habían llegado a Puente Genil. Pero no serviría de mucho.
 
Un enchufado Ángel Ximénez – AVIA continuaría en la línea del objetivo de la remontada, y así se hacía efectiva llegando al minuto 18 de la primera parte, con goles de Alberto Castro y del ‘jefe’ Rudovic. El electrónico lucía un 12-6 mientras las gradas no dejaban de aclamar a sus jugadores. El sueño se tocaba con los dedos de la mano, pero quedaba mucho partido por delante. Mantener la distancia era difícil con un Bidasoa Irún que no había tirado la toalla y así lo demostró, aprovechando unos instantes en los que el conjunto de Puente Genil no veía puerta. Tal fue así que consiguió reducir la ventaja prácticamente a la mínima, llegando al descanso con un ajustado 13-12 en el marcador.
 
Tras el correspondiente paso por los vestuarios, el Ángel Ximénez – AVIA necesitaba volver a esa amplia distancia de la que había disfrutado momentos antes. Quino Soler decidió cambiar a Jorge Oliva por Álvaro De Hita, quién sería el encargado de salvaguardar la meta del conjunto de Puente Genil en lo que restaba de encuentro. Los de Jacobo Cuétara abrirían la segunda parte con gol de Borragán, alcanzando el empate y permitiendo reiniciar el partido de cero. Las acciones de ataque tendrían sus claros protagonistas, con Rudovic del lado pontano, y Jon Azkue, el mejor de los irundarras.
 
Con un 15-17 en el marcador (min. 35), Quino Soler pidió tiempo muerto para hacer reaccionar a los suyos, que consiguieron equilibrar de nuevo el resultado con goles de Nacho Moya y Tomás Moreira. En la portería del Ximénez – AVIA, Álvaro De Hita comenzaría a brillar ante su afición. A pesar de la igualdad entre ambos equipos, sus diversas intervenciones permitieron al equipo de Puente Genil volver a adelantarse en el luminoso, que pasando el ecuador de esta segunda mitad estaba en un 20-18 a favor de los locales. Sin embargo, la descalificación de Mikhail Revin por roja directa provocaría el enfado de las gradas del Miguel Salas, que no dejaba de apoyar al equipo a pesar de las dificultades que acontecían. De Hita proseguiría con su espectáculo incluso con los siete metros, superando en las estadísticas el 45% de efectividad en sus paradas.
 
Pero la suerte no caía del lado pontanés en cuanto a la tarea ofensiva. No sería por oportunidades sino por falta de acierto, donde tanto palos como larguero se convirtieron en aliados de los de Irún. Lanzamientos de Curro, Chispi y Manu Díaz se estrellaban contra la estructura de la meta vasca, y el cronómetro corría, ya sin tiempo para lograr aquello que tanto deseaban. Al final, un empate por 24-24 que deja fuera de la Copa del Rey al conjunto de Puente Genil, pero que termina el año con la agradable sensación de haber realizado una buena primera vuelta en la competición liguera. 
 
En el lado más solidario del partido, se contabilizó la cantidad de alimentos recogidos en la llamada “Operación Kilo” llevada a cabo en el pabellón, donde se alcanzaron los 200 kilos de alimentos no perecederos gracias a la colaboración de los aficionados. Un bonito gesto para terminar el año en el Alcalde Miguel Salas, que ya espera al 2017 para volver con una nueva entrega del mejor balonmano de élite.


Fuente: Comunicación Ángelx Ximénez | Autor Foto: Jesús Ruiz

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